lunes, 31 de mayo de 2010

LAS CADENAS DEL APEGO

¿Qué tan apegado esta usted a las cosas? ¿Por qué ese apego? ¿Qué le ha originado el apego? ¿Cómo relaciona el apego con su comportamiento? ¿Qué relación hay entre el apego y el sufrimiento? ¿Qué está haciendo para liberarse del apego?, son algunas preguntas que ya te habrás hecho y tienes las respuesta a tu alcance.

En este artículo se pretende analizar cómo el apego repercute en el crecimiento personal.

El apego es un tema sumamente significativo en todo crecimiento personal por los efectos que origina, sus impedimentos, dependencia, de ahí que consideramos muy importante el conocimiento primordial de que sólo nosotros podemos hacernos felices y todos los momentos presentes lo son porque tu estás en ellos. Y hoy, en el eterno presente, en el aquí y el ahora, tú serás feliz aunque hoy te acompañe esto o lo otro. Y podrás ir pasando de un momento a otro en la vida disfrutándolos plenamente, sin llevar cargas emocionales del pasado. Y como los lirios del campo y los pájaros del cielo estarás libre de preocupaciones vanas viviendo siempre el Eterno presente.

Se nos pregunta, ¿De dónde llegó su apego? Brotó de una mentira que llega desde tu cultura, tu sociedad, o desde tu mismo, o sea de tu programación. Simplemente observa: miles de personas viven sin eso que supone dueño de su felicidad; y si revisas tu pasado encontrarás algo que en un momento dado supuso insustituible, y que el tiempo demostró que no era así. Hoy ya ni lo recuerda. ¡Mira que pequeñas eran!. El cambio se produce únicamente cuando se une el conocimiento a la compresión; pues son las columnas de la Sabiduría.

No nos debe sorprender por tanto, que se comente, que la Nueva Era requiera nuevos hombres. Y el Nuevo Hombre surge del reencuentro consigo mismo, con la chispa divina que todos albergamos. Surge al rellenar el abismo que lo separa de la Realidad. Surge por la fuerza apelativa del Amor. Surge por el esfuerzo reintegrativo en lo Uno, surge cuando se ha sorprendido inatento, apegado a las cosas perecederas, a todo aquello que le impide crecer, ser libre, usas su libre albedrío.

Hoy más que nunca que estamos dentro del escenario en donde el materialismo se manifiesta con muchas amenazas en contra del crecimiento espiritual, anclando a muchos en sus cárceles, aprisionándolo, destruyéndolo en todo aquello que le permita alimentar su espíritu, que lo conlleve a sentirse libre de los apegos, es necesario sorprendernos que inatentos hemos estado en relación al apego.

El apego es un estado emocional de vinculación compulsiva a una cosa o persona determinada, originado por la creencia de que sin esa cosa o persona, no es posible ser feliz. Por tanto, no nos debe sorprender que tu mente diga: No puedo ser feliz si no tengo tal o cual cosa, o si tal persona no esta conmigo. No puedes ser feliz si tal persona no le ama. No puedes ser feliz si no tienes un trabajo seguro. No puedes ser feliz si no le das seguridad a tu futuro. No puedes ser feliz si estás solo. No puedes ser feliz si no tienes un cuerpo a la moda. No puedes ser feliz si los otros actúan así. Y más cuando tu mente señala que ‘No puedes ser feliz si, su mente está programada para demostrarte constantemente (si no es por una cosa por otra) que no puedes ser feliz’ ¡Todo esto es falso No hay un solo momento en tu vida en que non tengas cuanto necesitas para... Encontrarte bien contigo mismo. Todas las cosas a las que te apegas y sin las que estas convencido que no puedes ser feliz, son simplemente tus motivos de angustias. Lo que te hace feliz no es la situación que te rodea, sino los pensamientos que hay en tu mente.

De aquí entonces, que el apego es un estado emocional que tiene dos puntas, una positiva y otra negativa. La positiva es un estado de placer y la emoción que sientes cuando logras aquello a que estás apegado. La negativa es la sensación de amenaza y la tensión que lo acompañan, lo que te hace vulnerable al desorden emocional y amenaza constantemente con hacer daño a tu paz interior.

Si no se consigue el objeto del apego, origina infelicidad, y si se lo consigue solo produce un instante de placer seguido de la preocupación y el temor de perderlo. ¿Podemos ganar la batalla contra los apegos? Desde luego que sí, renunciando a ellos. Cambiando de programación.

El amor solo puede existir en libertad. Elige entre al apego y la felicidad. Lo que necesitas no es renunciar sino comprender, tomar conciencia. Si tus apegos te han ocasionado sufrimiento, esa es una gran ayuda para comprender, y si alguna vez experimentaste el sentimiento de libertad te será útil recordarlo. Borra en ti el ¡que feliz me haces! Y el ¡esto me hace feliz!

En la medida que te sorprendas apegado, condicionado a algo y que no, puedes liberarte de ello, debes empezar a liberarte de esa atadura para no darle cabida al sufrimiento que es muy penoso y origina el empobrecimiento del alma.

EL ORGULLO

"No necesitamos el orgullo para vivir, de hecho si somos personas orgullosas nos perderemos muchas de las cosas buenas que nos puede ofrecer la vida".

El ORGULLO es el amor propio del ego que ha llegado a creer que es real… Si nos damos cuenta de que sentimos orgullo por todos los éxitos terrenales que hemos obtenido, sepamos que esos éxitos son para nuestro ego….

El orgullo es absurdo en sí mismo porque de nada sirve cuando nos sumergimos en la Unidad….
El orgullo produce: parálisis.
Envaramiento del cuerpo.

Las claves para abandonar el orgullo son:
Aprender a perdonar Aceptar el perdón de los demás.

El orgullo es falta de reconocimiento de que nuestra personalidad NO forma parte de algo simplemente maravilloso...
Miremos el cielo en una noche estrellada... El orgullo nos hace sentir solos... Si perdemos el orgullo... una noche... mirado las estrellas... sentiremos que todos los seres que habitamos este planeta, somos el planeta... estamos pegados a él... y nuestro planeta junto con los demás, forman nuestro sistema solar que tiene como centro una estrella como esas que vemos... Somos parte de las estrellas... Seguramente en otro planeta de otra estrella exista un ser preguntándose lo mismo... sintiendo lo mismo...

Todos los éxitos terrenales que podamos obtener están muy bien cuando estamos proyectados... jugando a vivir un tipo de vida... pero de nada sirven cuando nos sumergimos en la Unidad...

Los habitantes de la estrella mas cercana no pueden leer la marca de nuestro reloj de muñeca... es más... no creo que les importe...

Nuestro orgullo nos impide ver la pequeñez de nuestra personalidad... Creyéndonos tan importantes... tan grandes... lo único que conseguimos es provocar enfermedades que se manifestarán con parálisis y envaramiento del cuerpo.

Para deshacernos del orgullo empecemos a pedir perdón cuando tropecemos con alguien desconocido... Demos las gracias sin apretar tanto los labios... Pidamos ayuda cuando la necesitemos... Superemos las dificultades para decir "Buenos días o Hasta luego" en lugares como en un ascensor... Digámosle te quiero a quien debiéramos decírselo...

Aceptemos que por más éxito material que hayamos obtenido... que por mas lugares del mundo que hallamos visitado... no estamos aquí para jugar a presumir...

Cuando el orgullo nos asalte (debemos estar en estado de alerta para detectar que nos asalta el orgullo), tratemos de darnos cuenta de que nuestras personalidades no son nada en sí mismas.

¡Nuestra humildad debería ser infinitamente mayor, para reconocer nuestra propia fragilidad ante el Gran Arquitecto del Universo!... La Humildad es una lección para el ego... Porque el ego se ha engañado a sí mismo creyendo que es real y tiene amor propio.

domingo, 30 de mayo de 2010

EL VIAJE ASTRAL


"Todo lo inexplicable e imposible tiene una explicación y es posible, sólo que todavía no la conocemos".

Estos estados alterados de conciencia se pueden lograr por distintos medios, el más recomendado es a través de la concentración mental y la meditación.

Otras personas han podido acceder al mismo estado durante un accidente, mientras se encontraban inconscientes y durante el cual sus vidas estuvieron en serio peligro.

Con el uso de drogas también se puede llegar a experimentar la expansión de la conciencia.

Este estado, que consiste en la vivencia de poder abandonar el cuerpo y la posibilidad de trasladarse a cualquier parte, está acompañado de un sentimiento de bienestar y de unidad con todo lo que se encuentra alrededor.

Los monjes budistas realizan estas experiencias habitualmente ya que están entrenados desde muy pequeños a estas prácticas.

Las personas comunes pueden también lograrlo realizando un entrenamiento con personas capacitadas que las guíe, para evitar situaciones traumáticas.

Durante accidentes, algunos sobrevivientes, a pesar de encontrarse inconsciente, suelen relatar experiencias extra corpóreas que incluyen un testimonio fidedigno del hecho ocurrido, con una descripción minuciosa de las personas que los atendieron, el recorrido de la ambulancia y características particulares de la clínica donde los internarlos.

Estos pacientes se ven desde arriba recostados en las camillas, pudiendo registrar todos los sucesos nítidamente, no obstante tener los ojos cerrados y estar sin conocimiento.

En los quirófanos también se producen estos fenómenos estando la persona anestesiada y cubierta totalmente.

También coinciden en estas manifestaciones los sobrevivientes que tuvieron oportunidad de vivir experiencias cercanas a la muerte.

Estos hechos se producen con frecuencia y los médicos suelen ser testigos de los inexplicables relatos de sus pacientes.

Los científicos están tratando de investigar la razón de estas experiencias, con la participación de voluntarios.

Para realizar estos experimentos se utilizan drogas que producen estados alterados de conciencia. De esta manera se pueden registrar las zonas del cerebro que se estimulan cuando la persona por efecto de los químicos experimenta un episodio de abandono del cuerpo.

Los investigadores tratan de encontrar de este modo, una explicación científica sobre estos fenómenos.

Desde otros enfoques se prefiere especular con la idea de la existencia de una sustancia sutil con el poder de liberarse después de la muerte física y conectarse con otra realidad trascendente.

Dado que las vivencias de todas las personas involucradas en estos eventos coinciden en cuanto a los hechos que relatan, los científicos arriesgan una teoría sobre estos fenómenos.

Afirman que en el caso del momento de la muerte, el cerebro tiene la capacidad de hacer placentero al moribundo el momento del fin de la vida, activando químicamente y en forma natural, zonas cerebrales, que son las responsables de estas visiones.

Supuestamente la disminución del oxígeno en el cerebro produciría estas percepciones, gracias a la estimulación química de ciertas neuronas receptoras encargadas de producir la visión de toda la secuencia de hechos que se conocen.

Los científicos no pueden explicar cómo es posible que los protagonistas de estos hechos perciban que salen de sus cuerpos y puedan trasladarse a otros lugares, brindando detalles más que suficientes de todo lo que hay a su alrededor y aún en lugares más alejados, detrás de paredes y puertas, imposibles de ver con los ojos y supuestamente sin haber estado allí nunca antes.

La ciencia no considera suficientemente fidedignas las historias de los pacientes sobre la exactitud de los detalles que aseguran haber visto en estado de inconciencia y que según sus afirmaciones no conocían con anterioridad a los hechos.

LA SOLEDAD


La soledad me permite saber quién soy, sólo después puedo tener una verdadera relación.

Se puede interpretar la soledad de dos maneras: estar solo o sentirse solo.

Estar solo es un hecho común para todos. No siempre estamos acompañados. Esta experiencia de soledad se puede disfrutar mucho y suele ser muy constructiva.

Cuando estamos solos podemos no hacer nada y sentirnos bien, descansar, disfrutar de la naturaleza, tomar sol, caminar, meditar o simplemente hacer lo que nos gusta sin interferencias de otras personas.

Sentirse solos es diferente, porque uno se puede sentir solo también en compañía.

El sentimiento de soledad está relacionado con el aislamiento, la noción de no formar parte de algo, la idea de no estar incluido en ningún proyecto y entender que a nadie le importamos lo suficiente como para pertenecer a su mundo.

El sentimiento de no pertenencia nos lleva a la depresión, cuando además nos sentimos culpables de nuestra propia soledad.

Es una ilusión creer estar acompañado porque en realidad la mayoría está sola.

No muchos saben lo que es una verdadera relación y crean vínculos que no lo son.

Sólo una persona madura puede tener una relación verdadera, porque se ha liberado de las dependencias.

La madurez es la capacidad de vivir la vida sin muletas ocasionales, es aprender a hacerse cargo de los propios problemas, reflexionando antes de actuar y haciéndose responsable de las consecuencias de las acciones, sin proyectar los errores en los demás.

La relación no implica tener a alguien para eventualmente apoyarse, sino por el contrario significa interesarse por el otro y comprenderlo tratando de olvidarse de uno mismo.

La dependencia crea vínculos dependientes con personas omnipotentes, intentando recrear la simbiosis madre-hijo, y ese tipo de relación patológica, que tiene carácter sadomasoquista, está destinada al fracaso.

Recién cuando nos liberamos de las dependencias y nos olvidamos de nosotros mismos aprendemos a vivir, a no tener miedo y a ser libres, accediendo a la posibilidad de una verdadera relación.

Si no hay desarrollo personal tampoco puede haber una relación duradera, porque el estancamiento produce aburrimiento.

La intención vale más que el hecho en si mismo, porque no se trata de resultados sino de orientarse hacia el camino de la propia senda.

Solamente cuando estamos solos podemos ponernos en contacto con nosotros mismos. Esa oportunidad nos permite vernos y evaluar si realmente somos como queremos ser y si estamos haciendo lo que deseamos hacer; y si esa imagen no estuviera de acuerdo con nuestras expectativas, es el momento de preguntarnos, que es lo que estamos haciendo ahora para lograrlo.

Transitar el propio camino es lo más importante y el principal propósito de nuestra vida y todo el universo conspirará para lograrlo.