sábado, 29 de octubre de 2011

DE TANTO

"De tanto perder aprendí a ganar,
...de tanto llorar se me dibujo esta sonrisa,
conozco tanto el piso que solo miro el cielo.
Toqué tantas veces fondo que cada vez que
bajo ya sé que mañana subiré. Me asombra 
tanto como es el ser humano, que aprendí 
a ser yo mismo.Tuve que sentir la soledad
para aprender a acompañarme.......intenté
ayudar tantas veces a los demás, que aprendí
a esperar que me pidan ayuda.
 
Hago solo lo que debo, de la mejor forma que puedo y los demás que hagan lo que quieran.
Vi tantas liebres correr sin sentido que aprendí a ser tortuga y apreciar el recorrido..."

BIENAVENTURADO JUAN PABLO II


El término Beato significa literalmente feliz (del latín beatus), o bienaventurado en sentido más amplio, aludiendo a la creencia de que esa persona está ya gozando del paraíso. La consideración de beato constituye el tercer paso en el camino de la Canonización. El primero es Siervo de Dios, el segundoVenerable, el tercero beato y el cuarto Santo.

BIENAVENTURADO

Cómo no llamarte Bienaventurado a tí Juan Pablo, si Dios te tuvo en su ternura mucho antes de nacer...
Cómo no llamarte bienaventurado si como se esmera el mejor escultor en hacer su obra, Dios te fue tallando hasta hacer en tí una de sus mejores obras, un reflejo de su misericordia para el mundo.

Cómo no decirte a ti hoy, beato, beato tu Juan Pablo, beato tú que quedaste huérfano y solo, siendo tu único padre y madre el Dios infinito que te llevó siemrpe de su mano bondadosa.
Beato tú Juan Pablo que conociste el trabajo y el dolor de primera mano, y que llevaste en esas manos de trabajador incansable la cruz de Cristo sembrandola en el mundo entero.
Beato Juan Pablo tú que supiste estar de rodillas delante de Dios y de pie delante de los hombres mostrando cual guía cierto el camino que nos conduce al verdadero Dios.
Beato tú Juan Pablo que en medio de las tormentas de este mundo supiste por largos años llevar la nave que llamamos Iglesia al puerto seguro que es Cristo.
Beato Tú Juan Pablo que con tu dolor supiste ser fiel a tu encargo de Pastor hasta tus últimos momentos.
Beato tú Juan Pablo que siempre fuiste un enamorado de Dios y un fiel esposo de esta Iglesia santa en su esencia y pecadora en sus miembros.
Beato, beato, bienaventurado, te llamamos hoy que estas a la puerta de la santidad, no de la que siempre llevaste en tu vida, sino de  la que como Iglesia reconocemos en ti.
Beato Juan Pablo que sin temor nos  mostraste a los cristianos que no debemos temer.
Beato... por que ahora gozas de la dicha de estar en el cielo con el que nos enseñaste a estar y amar aquí en la tierra.
Beato Juan Pablo asístenos con la misericordia de Dios de la cual fuiste el más luminoso rayito de luz en la tierra y no permitas que el enemigo con el cual tú también luchaste nos gane en esta lucha.
Desde la ventanita privilegiada que Dios te asignó en el cielo bendícenos hoy que nos encomendamos a tu protección.


NB: Contenido del Blog "http://caminoaemaus.blogspot.com/" del Bloggero Juanito gomez. 

FRUSTRACIÓN Y FRACASO, HASTA QUE LA MUERTE LOS SEPARE.

Existe una frase, no sé si decir que muy conocida, quizás para muchos sea tan solo una frase más de las que se suelen escuchar,  algunas veces memorizar y algunas veces menos mencionar como si aplicara en alguna circunstancia necesaria. La frase a la que me estoy refiriendo es esta: “Los molinos de Dios muelen muy lento, y muelen muy, muy fino”
Existe un momento concreto en el que pareciera que la vida se viene a pique, se derrumba, se acaba, es el momento del fracaso, hemos de saber que el fracaso es el no alcanzar algo que se anhelaba u obtener un resultado adverso en algo que se esperaba fuera un éxito.  En definitiva un fracaso es un cambio algunas veces estrepitoso de planes.

En este mundo de hoy tan lleno de fracasos existe una actitud muy frecuente y compañera muchas veces del fracaso, esa actitud es llamada  frustración, la frustración  es ese sentimiento que se produce  cuando lo que se esperaba no se logra, en definitiva es una compañera inseparable del fracaso. El mundo de hoy está lleno de esta pareja: Frustración y Fracaso.

En este mundo a todos desde que nacemos nos preparan para ser exitosos, ganadores, el primero en todo, el mejor,  pero nunca nos preparan con tanta fuerza y empeño en que debemos hacer cuando no logramos eso que esperábamos y aún peor eso que los demás esperaban de nosotros mismos. Y he aquí que aumentan a este matrimonio de frustración y fracaso uno que no les hace mal tercio: el defraudar, es decir, el desvanecer la confianza en alguien o en algo.

Nuestro mundo no está preparando a nadie para el fracaso, la frustración, está siempre preparando para el éxito, y ¿Qué pasa cuando el esto no se logra?, ¿Qué actitud asumen las personas que esperaban tanto de los demás y estos no logran complacerlos?...

Estamos llenos de frustraciones y fracasos, propios y ajenos, cercanos y lejanos, y quizás muchas veces no nos estamos tomando el tiempo necesario y prudente para evaluarlos y darles curso, llevamos muchas veces el peso de nuestros mismos fracasos y el peso de los fracasos de los demás en nuestras propias espaldas… una razón más para que el mundo esté casi al borde un colapso de stress.

Cabe aquí hacer una pregunta más ¿Qué frustración llevas contigo? ¿En qué has fracasado? ¿Qué manejo diste a estas situaciones?

Comencé este escrito mencionando una frase que es muy cierta, “los molinos de Dios muelen muy lento…” es verdad, muchas veces creemos que eso que no logramos obtener es quizás lo único que podíamos tener, y olvidamos que la vida sigue su curso… Muchos no logran darse cuenta de esto y ante el fracaso y la frustración que le sigue al fracaso deciden suspender su existencia… Olvidan que los molinos de Dios muelen muy lento y muy fino, olvida que quizás cuando la vida parece que esta ensañada en castigar y castigar, en no permitir que nada surta el efecto que se desea, en que cada intento es una nueva decepción, es quizás porque lo que  Dios está moliendo más fino nuestra existencia, es decir nos está purificando más que al común de los mortales.

He fracasado muchas veces, he intentado miles de cosas que esperaba dieran fruto, he logrado muy pocas de las que me he trazado, no niego que la sensación de desanimo que queda y que a veces dura mucho es terrible, más  aún, que esta sensación pareciera desaparecer pero vuelve y aparece cuando uno menos lo espera como un fantasma que espanta. Pero con los años estoy todavía y espero morir aprendiendo que no hay que tenerle miedo a esto, por el contrario hay que dejar que venga, nos espante, nos moleste un poco y que esta misma molestia nos haga reaccionar para podernos medir a nuevos sueños, a nuevas esperanzas, a nuevas metas, a nuevas relaciones, a nuevos retos…  Se acaba una relación, un trabajo, un sueño, un lugar, una persona… pero mientras tengamos vida y salud siempre habrá futuro, esperanza, sueños, metas…

Como dice la presentadora de un programa de Tv: “Mas adelante hay casas en materiales mejores y con vista al mar…”

Solo me queda recordar el más grande fracaso y la más grande frustración del mundo: Jesús al morir en la cruz. ¡Gran fracaso! ¡Gran frustración! ¡Gran decepción!  Esto pensaban muchos, incluidos y en primer lugar los que lo siguieron, escucharon, fueron testigos de su obrar, sin embargo no logran ver mucho más allá de su poquedad, no ven que en lo que aparentemente era el más grande fracaso de la historia estaba el más grande milagro de la misma historia humana.

Por eso si hoy estás sintiéndote fracasado, triste, abatido, solo y sin afecto, no te quedes espantado con esto, deja que vengan estos sentimientos, elabóralos, conviértelos en motivación para continuar, solo recuerda que de la cruz y la muerte vino la resurrección… solo confía  en Dios y deja que quizás Dios está moliendo fino en tu vida. 

NB: Texto tomado del blog "http://caminoaemaus.blogspot.com/" propiedad del señor Bloggero Juanito Gomez. 

lunes, 26 de septiembre de 2011

TU MENTE ES UN ARMA PODEROSA

Realmente tu mente es un arma muy poderosa, pero como cualquier herramienta, puede ser contraproducente en manos inexpertas, como por ejemplo al buscar la culpa de todo en los demás.

Nunca te quejes de nadie, ni de nada, porque fundamentalmente tú has hecho lo que querías en tu vida. Acepta la responsabilidad de construirte a tí mismo y el valor de empezar corrigiéndote. El triunfo del verdadero hombre o mujer surge de las cenizas de su error.

No te amargues de tu propio fracaso ni se lo cargues a otro, acéptate ahora o seguirás jutificándote como un niño. Recuerda que cualquier momento es bueno para comenzar y que ninguno es tan terrible para claudicar.

Aprende de los audaces, de los fuertes, de los que usan la mente como un arma poderosa, de quien no acepta situaciones adversas, de quien vivirá a pesar de todo.

Manten la mente y el corazón fuertes, firmes, indoblegables ante la adversidad, que ésta no sea un problema sino un reto que te impulse a demostrarte que eres capaz de lograr grandes cosas.

Que tu destino sea, pues, el que tú has forjado a temple y no el que los demás quieran imponerte, pues sólo asi tendrás la satisfacción plena de decirte ¡soy el dueño de mi vida!

Esfuerzate cada día en aprender algo nuevo de temas que te sean de interés, o simplemente, de los que desconoces bastante, esto te permitirá crecer en diferentes áreas del pensamiento y el saber más te da la oportunidad de discernir mejor, de decidir mejor, de tomar más grandes y firmes decisiones, de crear más grandes y retadoras metas, para hacer de ti una persona más valiosa, y muy pronto, te reíras de aquellos pobres pensamientos que tenías en tan sólo un cercano pasado!.

Si la mente es un arma muy poderosa... entonces úsala para crecer y ser feliz... y no para crearte un infierno inútil en esta maravillosa vida!.