Heidegger se pregunta ante qué retrocede el hombre que le hace refugiarse en el impersonal «se», en la comprensión inauténtica del mundo. Su respuesta es la siguiente: el miedo a la muerte hace que la existencia caiga en el factor inauténtico, cotidiano. Porque el «se» no permite pensar en la muerte propia y solo habla de la muerte en la forma impersonal de «se muere». Por el contrario, la existencia propia o auténtica encara abiertamente sus posibilidades y, al hacerlo, se encuentra de frente con lo que constituye su última y definitiva posibilidad: la muerte. Esta experiencia le revela la verdad de la existencia, esto es, su nihilidad (la nada de que está hecha). Es entonces cuando el hombre se encuentra en presencia de la nada, cuando la existencia puede ser pensada como totalidad y se desvela su sentido.
El ser auténtico está en condiciones de asumir el sentido de la situación originaria de la existencia. El hecho de que mi existencia es una existencia no elegida, sino que tiene que ser escogida; no pedida, sino que pide que se hagan cargo de ella: un hecho simple, en definitiva, del cual tengo que soportar la carga sin saber por qué ni de dónde ni adónde. He aquí la verdad de mi existencia, que la mirada auténtica no puede ocultar ni negar. Pero esta experiencia -a pesar de los tonos sombríos-, lejos de oscurecer el mundo, lo ilumina. Porque esta experiencia no es un mero estado subjetivo. La angustia, por ejemplo, no es un estado psicológico que luego se proyecte a un mundo «exterior». Pensar así implicaría permanecer en el interior de un esquema dualista sujeto-objeto, del todo ajeno a la perspectiva heideggeriana. A esa artificiosa distinción (primero me siento de una determinada manera, y luego atribuyo ese particular estado de ánimo a la realidad exterior), Heidegger opone la idea de que la existencia es ya, siempre y constitutivamente, relación con el mundo.
sin lugar a dudas, en el pensamiento de Heiddegger la muerte es entendida como un acontecimiento dramático, pero en ello justamente reside su valor, puesto que rescata al hombre de una existencia superficial y sin compromiso y lo instala de lleno en la dimensión de lo propiamente humano, en la búsqueda de sentidos y ante el desafío de construir su propia existencia sabiéndose contingente y finito. La idea de fin nos enfrenta con la urgencia de hacer algo que valga la pena mientras esto es posible, ya que nuestro tiempo es limitado.
La angustia frente a la muerte entonces, no estaría constituida solo por el temor a la nada, sino también por el temor a no haber podido ser auténticamente, esto es, a encontrar que se cierran frente a nosotros las posibilidades y tal vez a descubrir que no hemos podido realizarlas plenamente. En la angustia ante la muerte el mundo se revela extraño y hostil. Y esto resulta propicio para preguntarse por el sentido de la vida.
Naveguemos buscando el rumbo, aún cuando la brújula no siga el norte. Que este blog nos lleve a puerto seguro.
sábado, 29 de mayo de 2010
ESTACIONES DE LA VIDA
Había una vez un hombre con cuatro hijos.
El deseaba que sus hijos aprendieran a no juzgar las cosas tan rápido.
Así que los envió a cada uno a una gran Aventura; su objetivo…… ir en búsqueda de un árbol, el cual se encontraba lejos a una gran distancia.
El primer hijo se fue en invierno.
El segundo se fue en primavera.
El tercero en verano, y el más joven en otoño.
Cuando ellos regresaron, los mandó a llamar y preguntándoles que habían observado.
El primer hijo comentó que el árbol era horrible, doblado y torcido.
El segundo hijo comentó que el árbol estaba cubierto de un hermoso follaje y flores.
El tercer hijo estuvo en total desacuerdo. El comentó que el árbol estaba lleno de brotes florales, que desprendían un aroma dulce, fresco y hermoso.
El árbol era la cosa más hermosa que jamás había visto.
El último hijo se encontraba en total desacuerdo con los anteriores.
Comentó que el árbol estaba cargado de frutos , tan lleno de vida y esplendor..
Entonces el hombre explicó a los cuatro, que todos tenían la razón.
Porque cada unos de ellos había observado solamente una temporada
en la vida de aquel árbol.
El les explicó que no puedes juzgar a nadie, solamente por una temporada de su vida.
La esencia de las cosas y de quienes somos, así como los placeres, alegrías, y el amor proveniente de la vida, solo puede ser medida al final, cuando todas las etapas de su vida se han reunido.
Si te das por vencido cuando es invierno,
Perderás las oportunidades de la primavera, la belleza del verano,
y las promesas del otoño.
No dejes que el dolor de una temporada, destruya el gozo de las demás.
Y no juzgues la vida por una época difícil..
Mantente firme en las dificultades,
y mejores tiempos vendrán con plena seguridad..
Aspira a inspirar ...... Antes de Expirar.
Vive simple. Ama Generosamente, y que te importe todo.
Habla con gentileza. Y deja todo lo demás a Dios.
La Felicidad te mantiene Agradable.
Los Intentos te mantienen Fuerte.
Los Sufrimientos te mantienen Humano.
Los Éxitos te mantienen en Crecimiento.
Las Derrotas te mantienen Humilde.
Pero solo DIOS te mantiene andando.
El deseaba que sus hijos aprendieran a no juzgar las cosas tan rápido.
Así que los envió a cada uno a una gran Aventura; su objetivo…… ir en búsqueda de un árbol, el cual se encontraba lejos a una gran distancia.
El primer hijo se fue en invierno.
El segundo se fue en primavera.
El tercero en verano, y el más joven en otoño.
Cuando ellos regresaron, los mandó a llamar y preguntándoles que habían observado.
El primer hijo comentó que el árbol era horrible, doblado y torcido.
El segundo hijo comentó que el árbol estaba cubierto de un hermoso follaje y flores.
El tercer hijo estuvo en total desacuerdo. El comentó que el árbol estaba lleno de brotes florales, que desprendían un aroma dulce, fresco y hermoso.
El árbol era la cosa más hermosa que jamás había visto.
El último hijo se encontraba en total desacuerdo con los anteriores.
Comentó que el árbol estaba cargado de frutos , tan lleno de vida y esplendor..
Entonces el hombre explicó a los cuatro, que todos tenían la razón.
Porque cada unos de ellos había observado solamente una temporada
en la vida de aquel árbol.
El les explicó que no puedes juzgar a nadie, solamente por una temporada de su vida.
La esencia de las cosas y de quienes somos, así como los placeres, alegrías, y el amor proveniente de la vida, solo puede ser medida al final, cuando todas las etapas de su vida se han reunido.
Si te das por vencido cuando es invierno,
Perderás las oportunidades de la primavera, la belleza del verano,
y las promesas del otoño.
No dejes que el dolor de una temporada, destruya el gozo de las demás.
Y no juzgues la vida por una época difícil..
Mantente firme en las dificultades,
y mejores tiempos vendrán con plena seguridad..
Aspira a inspirar ...... Antes de Expirar.
Vive simple. Ama Generosamente, y que te importe todo.
Habla con gentileza. Y deja todo lo demás a Dios.
La Felicidad te mantiene Agradable.
Los Intentos te mantienen Fuerte.
Los Sufrimientos te mantienen Humano.
Los Éxitos te mantienen en Crecimiento.
Las Derrotas te mantienen Humilde.
Pero solo DIOS te mantiene andando.
TE QUIERO, PERO CASI NO ME HACES FALTA
Te quiero, pero casi no me haces falta,
me faltas, cuando estás fugazmente sola,
te extraño, cuando te invade la nada,
y cuando tu soledad te ahoga, te quiero.
La verdad es que casi siempre te olvido,
y se me olvida tu nombre cuando te aman,
y no recuerdo tu número, cuando estás ocupada
y omito tu nombre, si es que te llaman.
Sinceramente te odio en las mañanas,
porque sé que jamás te hago falta,
y nunca necesitas mi calor en tu cama,
y jamás me recuerdas si estás acompañada.
Mas hay días que extraño tu boca salada,
cuando las tardes y las noches te son frías,
y te come en una vorágine la vida,
eres como una espina que me tiene clavada.
Eres el sostén de mi vida cuando estás conmigo,
y la hiel y la miel, y el desencanto cuando te he perdido,
sos la nada y la ignorancia, si te das vuelta,
y en vosotros jamás cabe un ápice de prudencia.
Diría García Márquez que hay hijos con cola de puerco,
pero, más nosotros; los tenemos con cola de perro,
no buscamos compartir cosa alguna,
sabemos que somos diferentes desde la cuna.
Te necesito cuando estás invariablemente vacía,
y cuando tu alma y la mía son siempre sumisas,
si te digo que el hambre que siempre tengo de ti
es nueva, por tu sangre, por tus ojos, tu sonrisa.
Autor. Jose Lozano.
me faltas, cuando estás fugazmente sola,
te extraño, cuando te invade la nada,
y cuando tu soledad te ahoga, te quiero.
La verdad es que casi siempre te olvido,
y se me olvida tu nombre cuando te aman,
y no recuerdo tu número, cuando estás ocupada
y omito tu nombre, si es que te llaman.
Sinceramente te odio en las mañanas,
porque sé que jamás te hago falta,
y nunca necesitas mi calor en tu cama,
y jamás me recuerdas si estás acompañada.
Mas hay días que extraño tu boca salada,
cuando las tardes y las noches te son frías,
y te come en una vorágine la vida,
eres como una espina que me tiene clavada.
Eres el sostén de mi vida cuando estás conmigo,
y la hiel y la miel, y el desencanto cuando te he perdido,
sos la nada y la ignorancia, si te das vuelta,
y en vosotros jamás cabe un ápice de prudencia.
Diría García Márquez que hay hijos con cola de puerco,
pero, más nosotros; los tenemos con cola de perro,
no buscamos compartir cosa alguna,
sabemos que somos diferentes desde la cuna.
Te necesito cuando estás invariablemente vacía,
y cuando tu alma y la mía son siempre sumisas,
si te digo que el hambre que siempre tengo de ti
es nueva, por tu sangre, por tus ojos, tu sonrisa.
Autor. Jose Lozano.
NO HAY CAUSA SIN EFECTO
Nada de lo que ocurre en la Vida, en las personas, en las cosas, ocurre espontáneamente. Todo tiene una causa, no hay causa sin efecto, ni efecto que no tenga una causa, en lo físico y en lo espiritual.
En lo físico lo vemos a cada instante, si explotó una caldera, el fuego; si se cae algo, el soporte no lo soportó. En lo espiritual, lo vemos en nuestro comportamiento con nuestro entorno. Muchedumbre que se dejan llevar por palabras o voluntades ajenas, una discusión, se produjo porque hubo una causa anterior, lo estamos viendo de continuo en nuestra vida.
La ley de la causa y efecto también llamada por Raphael Waldo Emerson “La ley de las leyes” es aquella que explica porque tarde o temprano recibes lo mismo que has dado. Esta ley es implacable y no importa si eres rico, pobre, si crees que la vida es justa, injusta o si crees en Dios o nó, la ley se activa para todo lo que haces.
Es imposible para la mente humana considerar el iniciar una cadena de CAUSAS SIN EFECTOS, pues no hay causa sin efecto y no hay efecto sin causas, por esto, esta ley es perpetua. El solo hecho de pensar es una causa que traerá sus consecuencias.
En lo físico lo vemos a cada instante, si explotó una caldera, el fuego; si se cae algo, el soporte no lo soportó. En lo espiritual, lo vemos en nuestro comportamiento con nuestro entorno. Muchedumbre que se dejan llevar por palabras o voluntades ajenas, una discusión, se produjo porque hubo una causa anterior, lo estamos viendo de continuo en nuestra vida.
La ley de la causa y efecto también llamada por Raphael Waldo Emerson “La ley de las leyes” es aquella que explica porque tarde o temprano recibes lo mismo que has dado. Esta ley es implacable y no importa si eres rico, pobre, si crees que la vida es justa, injusta o si crees en Dios o nó, la ley se activa para todo lo que haces.
Es imposible para la mente humana considerar el iniciar una cadena de CAUSAS SIN EFECTOS, pues no hay causa sin efecto y no hay efecto sin causas, por esto, esta ley es perpetua. El solo hecho de pensar es una causa que traerá sus consecuencias.
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