viernes, 10 de junio de 2011

TRAGICOMEDIA

Mediocridad, Es todo lo que veo a mi alrededor. Sólo hay una forma de hacer las cosas, una forma de verte inmerso en la rutina hasta olvidar qué era aquello que querías, qué es aquello que tanto te dolía.

Rutina, rutina que anestesia y adormece los sentidos. Sabiduría absurda e inexistente, el "saberlo todo" y no "saber de nada". Demasiado poco tiempo para demasiadas cosas. Primero evitar los cánones, después encontrase a sí mismo, y entre tanto el tiempo se te ha escapado de las manos y te ha dejado los barrotes de su jaula dorada. Sólo los barrotes, porque cuando al final puedes escapar de su celda es cuando comienza la cuenta atrás, ya no importa si te escapas antes o después porque para ti realmente no hay ningún después.

Frenas. Dejas de actuar y dejas que te alcance el cazador, que te atrape la presa; lloras porque estás cansada de vivir tan deprisa, lloras porque te pesan los grilletes y ya no puedes hacerlo. Ríes, porque quedan pocas lágrimas, ríes hasta quedarte sin aire y hasta que te duelan las costillas, porque tu cuerpo grita en busca de oxígeno y destensar los músculos. Constante y jodido vaivén… Y mientras tanto, YO, te busco un papel en toda esta tragicomedia.

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